21 de agosto de 2011

Texto promocional de Alas de gigante

Una noche, Marcelo es testigo involuntario de un secuestro. La víctima es su maestra favorita de la secundaria: un misterioso personaje que, como la Dama del Lago de las leyendas del rey Arturo, someterá a Marcelo y a sus amigas y amigos a una serie de pruebas iniciáticas de las cuales ellos no tienen idea. Sin embargo, en el transcurso se descubrirán a sí mismos y llegarán a entender el sentido de la lealtad, la honestidad, la valentía y el espíritu de aventura.

Tienen trece años y están en segundo de secundaria. Todos ellos argumentan alguna razón para creer que la vida es triste: Iago, que sus padres son divorciados y él habita una casa demasiado grande con su madre enferma de los nervios; Lluvia, que sus padres fallecieron en un accidente y ella quedó al cuidado de sus abuelos; Marcelo y María Inés también vienen de familias incompletas: Marcelo vive con su padre, ayudándole como puede a sobrellevar la soledad; y María Inés vive con una madre que constantemente la hace sentir mal. Estos cuatro púberes convencen a otros tres (Angelita y los gemelos) de unirse a ellos para fundar el Club de los Niños Tristes. Encuentran un antecedente en las ruinas de un antiguo monasterio que hay en su ciudad. Ahí se hallaba, en tiempos antiguos, la Hermandad de Job, una orden de monjes que había hecho de la tristeza una mística. La gente que llegó a verlos decía que se pasaban el tiempo suspirando, que tenían la piel pálida como la cera de tanto vivir a la sombra de su tristeza, que sus ojos siempre lucían brillantes, prontos a soltar el llanto, y que afirmaban tener como misión mantener viva la nostalgia por el Paraíso Perdido.

Un oscuro vínculo une a la Hermandad de Job con la maestra secuestrada y se convertirá en el motor de la gran aventura de los Niños Tristes: una aventura que los llevará a resolver enigmas, interpretar símbolos, realizar extrañas tareas y, finalmente, enfrentar un peligro que podría conducir a la muerte a uno de ellos. En medio de todo este suspenso, empiezan a crecer los lazos sentimentales que los unen. Los adolescentes descubren el amor adulto con todas sus contradicciones: la mentira y la traición, la amargura del amor no correspondido, la punzada feroz de los celos, la desilusión, la lucha por el poder...

No se vive una aventura así sin convertirse en otro. Al final de la historia, los siete niños habrán conquistado su propia fuerza. Habrán aprendido a usar sus alas de gigante.

2 comentarios:

  1. Es muy bueno tu libro Agustin, gracias. abrazo.

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  2. Muchas gracias, Rosio. Perdona que te conteste hasta ahora, pero no había visto tu mensaje. Otro abrazo para ti.

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