23 de marzo de 2014

Operación Snake, por María Fragoso



*María Fragoso tiene 16 años y es una joven escritora, artista visual y guitarrista.
** Foto: "Phantom Love" de Nina Menkes.


Cuando Agustín me dijo que haría un libro sobre actividad adolescente JAMAS me  llegue a imaginar que tuviera tanto parecido como la realidad en la que yo vivo. De nuestra amistad que hemos cosechado desde hace casi dos años salieron de todo tipo de temas juveniles. Y me refiero a esos temas de chavos y batos que están donde quiera, no importa qué tipo de adolescente sean.
Los problemas de nosotros, los muchachos de hoy en día, Vienen en diferentes tonalidades, como la chica diva que usa tonos rosas y que presume de hablar diez idiomas, o de algún nerd con el máximo promedio, inclusive del galán al que todas las chicas persiguen. Muchos podrían pensar que hablo de las típicas situaciones sociales como los que vemos en la televisión estadounidense, y que aquí en México no existen esas cosas. Pero lo cierto es que, estemos donde estemos, siempre habrá ese tipo de personas que estarán divididos en categorías. En este libro serpentinesco, de mi Amigo Agustín, nos concentraremos en una sola especia de tipo: El feo cara de reptil que esconde un secreto.
No es mi intención seguir alguna moda de esas “frikis” y “hipsters” de hoy en día, pero puedo asegurarles, desde que comencé mi adolescencia, me di cuenta de que no quería pertenecer a lo típico. Y eso mismo, es lo que nos hace a mí y a otros, tipos total y completamente raros. Por eso, en cuanto vi la palabra ANTISOCIAL en la caratula de la novela, De inmediato dije ¡Hey! ¿Qué es lo que intentara describirnos Agustín Cadena?
Estamos frente a un chico feo, que comienza la preparatoria.  ¿Quién no quiere hacer un cambio cuando entra a la preparatoria? Al menos, ese fue mi caso personal. El de querer dejar de aparentar lo que no eres y encontrarte a ti mismo. Sin embargo, a diferencia de mí, Horacio no quiso volverse un chico malo. El joven Horacio llegó siendo un chico malo y entonces ¡KABOOM! Conocer a Yara Ekans hizo que dejara de payasear con ser un matón para dar paso al verdadero Horacio que tiene sentimientos, y que sabe razonar de acuerdo a las situaciones que vive.
Nuestro protagonista es de esos que señalamos como raros. Pero con ser raros, no solo nos referimos al antisocial que no tiene amigos. No, nos referimos a ese antisocial que desprecia a sus semejantes por encontrarlos patéticos e inferiores a él. Un tipo de chico antisocial inteligente. Y es él quien narra la historia. Aunque habla todo tipo de groserías y leperadas como cualquier adolescente, hay un punto en la historia donde decir las cosas con sarna ya no es necesario, porque nuestro querido protagonista se encuentra frente a problemas más sombríos de los que nunca imagino.
A nosotros, los chicos que nos consideramos raros, encontrarse frente a misterios y leyendas urbanas, es más que un honor.  No soy la única en afirmar que hay moentos en que nos cansamos de llevar una vida normal y queremos ¡Acción, emoción, drama y horror! Encontrarse con una hermosa criatura, mitad humana, mitad serpiente, no es cosa de todos los días. Para mí, es más que un golpe de suerte lo que tuvo Horacio. De maldecir a todo lo que le rodeaba a recibir la fascinación de ver a una criatura mitológica en todo su esplendor.
Y eso es solo en el ámbito místico, que le da un sabor especial a este relato juvenil. En la otra parte (esa donde vivimos todos los días) Tenemos un bonito catálogo de todo lo que acontece en una sociedad de chicos que no superan los 18 años: Me refiero a las traiciones por parte de las mejores amigas por siempre, por las niñas-ganso que siguen a su líder, por triquiñuelas amorosas entre la chica bonita, el galán, las alcahuetas y muchas, muchas circunstancias que te puede explicar cualquier chico de mi escuela y de todas las escuelas del país.
No les aseguro encontrar algo de mitología trascendente, es solo una muestra para explicar el mundo de los jóvenes adolescentes que se van enfrentando poco a poco al mundo de la madurez, de los adultos, donde la fantasía se va acabando. Algo que se va acercando muy pronto para alguien que ya va en preparatoria, el monstruo de la adultez está al acecho, como lo sería una serpiente con cara de mujer hermosa. Un misterio que nos fascina en instantes como si de belleza se tratara pero que a la vez tememos.
Una lamia es un monstruo mitad serpiente mitad humana. Un puente encima de un rio es uno de los muchos panoramas románticos y tétricos que a los que tienen gustos raros, podría encantarles. Para los chicos antisociales, no hay mejor analogía que presentarles su fisionomía humana, pero con una personalidad igual a la de la serpiente que llevamos dentro.

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